Granja de Torrehermosa Monumental

Custodiada por su exuberante Torre Mudéjar, Granja de Torrehermosa abre sus puertas para despertar los sentidos al pasear por sus calles de alfombras coloridas y percibir el sabor de una rica tradición cultural.

Para introducirnos en la historia de este pueblo nos remontamos a una Necrópolis romana que fue descubierta en el año 2015 debido a una ampliación de la carretera que une la localidad con la vecina Peraleda del Zaucejo. En esta Necrópolis romana, aparecieron una gran cantidad de restos óseos, al igual que una serie de vestigios típicos de la época, como fueron botijos, losas, monedas, etc.

                También podemos hablar del paso de los árabes por Granja de Torrehermosa, ya que conforme paseamos por el núcleo urbano, podemos observar en él calles tortuosas. Otras de las mayores representaciones que caracterizan al estilo mudéjar en la localidad, es la Torre Parroquial de la Iglesia  de Nuestra Señora de la Purísima Concepción, toda en ladrillo.

                Ya en el siglo XV, Granja de Torrehermosa fue fundada por los caballeros de la Orden de Santiago, llegados desde la vecina Azuaga, en el espacio que ocupaba una granja de recreo y ocio cerca del río Zújar. Debido a esto es por lo que esta localidad debe su nombre.

El apellido lo toma de la impresionante Torre de la Iglesia. Fue Felipe II quien le dio la denominación de Torrehermosa para que fuera distinguida de las otras 18 granjas restantes existentes en España. Aunque no fue hasta el 3 de Febrero de 1565, momento en el que Felipe II le concede el título de Villa según la “Carta Puebla” o “Carta de Villazgo” conservada en el archivo histórico municipal de Granja de Torrehermosa.

También podemos hablar del paso de los árabes por Granja de Torrehermosa, ya que conforme paseamos por el núcleo urbano, podemos observar el trazado de algunas de sus calles, caracterizadas por sus estrecheces y tortuosidad. Otras de las mayores representaciones en la localidad, es la Torre de la Iglesia de Nuestra Señora de la Purísima Concepción, toda de ladrillo, característica típica del estilo mudéjar.

                Ya en el siglo XV, Granja de Torrehermosa fue fundada por los caballeros de la Orden de Santiago, llegados desde la vecina Azuaga, en el espacio que ocupaba un antiguo terreno de recreo y ocio cerca del río Zújar. Debido a esto, junto con la denominación que le otorgó Felipe II para distinguirla de las otras 18 granjas existentes en España y su impresionante Torre mudéjar de su iglesia Parroquial, declarada Monumento Histórico Artístico de Interés Nacional en 1931, es por lo que esta localidad recibe así su nombre.

No obstante, no fue indepediente de Azuaga hasta el 3 de Febrero de 1565, momento en el que Felipe II le concede el título de Villa según la “Carta Puebla” o “Carta de Villazgo” conservada en el archivo histórico municipal de Granja de Torrehermosa.

 

La iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Concepción es sin duda la obra artística más importante de la población, fue construida a finales del s. XV y primera mitad del s. XVI y representa una de las manifestaciones con más belleza del estilo Gótico- Mudéjar que caracteriza a la mayoría de las Parroquias de nuestra comarcapero no solo de ella, ya que en 1931 dicho monumento fue declarado monumento artístico Nacional por su esbeltez, elegancia y por la conjugación de elementos propios del periodo gótico y los de inspiración mudéjar, además, fue restaurada por la Dirección General de Bellas Artes en 1981. Con acertada justicia Felipe II le ofrece el nombre de Torrehermosa a la localidad.

Se trata de un edificio de planta rectangular con una nave y una pequeña sacristía unida al lado del Evangelio, la nave de este costado es de época moderna, siendo un ampliación realizada por el maestro José Gómez que realizo una extensa actividad arquitectónica en algunos pueblos de la comarca. Está enclavada en pleno centro urbano, sin ningún tipo de elemento que, por el lado de la Epístola, perturbe su contemplación.

La cabecera es poligonal con dos vanos en cada lado y algunos recercos en forma de arcos apuntados. Ese mismo tipo de arco lo encontraremos en la portada de la Epístola, doblado por otro arco de medio punto que reduce fuertemente la luz o anchura del original. El interior se cubre con una bóveda de cañón con lunetos y cuatro arcos reforzadores o fajones de diseño apuntado que compartimentan el místico interior en cuatro tramos y descansan sobre gruesos pilares, mientras que la cabecera o ábside se resuelve con una sencilla bóveda de crucería de sabor medieval. La torre es la parte más interesante del edificio, ubicada a los pies del mismo. Consta la torre de tres cuerpos al exterior, aunque el primero, de gran altura, corresponde a dos del interior. Del cuerpo bajo destaca la portada, apuntada y con notable abocinamiento, trasdosada por arco conopial y dibujos geométricos en ladrillo. Los cuerpos superiores, separados por una imposta volada, son de similar factura, con dos amplios vanos de medio punto en cada frente, sobre frisos de gabletes, rematándose el conjunto con sencillas almenas de grada claramente emparentadas con las torres mudéjares andaluzas.

El retablo que actualmente se encuentra en la Iglesia no es el primero que existió, ya que fue quemado durante la Guerra Civil Española. Años más tarde una vecina de la localidad dono el que actualmente podemos observar, en honor a su nombre y al de su marido en el retablo encontramos a San Antonio y a San Fernando, además de La Virgen Purísima Concepción que da nombre a la Parroquia y a Jesús Crucificado que corona el retablo.

Son numerosas las obras de arte mueble que se custodian en su interior, como San José con el Niño Siglos XVII-XVIII; San Sebastián Contemporánea; Cruz procesional en plata del Siglo XIX; Hostiario en plata de 1560; Cáliz Segunda mitad del siglo XVI; Potencias de plata de 1760. Además, la Pila Bautismal es una de las más interesantes de todo el panorama comarcal debido a su excelente labra, a su forma poligonal, a su perfecto pulimentado, así como los motivos ornamentales de veneras y cruces santiaguistas que decoran cada uno de los frentes de su copa poligonal.

Cinco fueron las ermitas granjeñas que siglos atrás satisfacían las necesidades espirituales de los vecinos del pueblo: San Bartolomé en la aldea de los Rubios, la Magdalena, el Cristo del Humilladero, San Juan Bautista y San Sebastián o los Mártires.

A diferencia de las expuestas, la dedicada a la Magdalena si se mantiene en pie. Su creación puede datarse a finales del siglo XVI. Se trata de una construcción sobria y austera, con una fachada desnuda en la que destaca la puerta de acceso, envuelta en un estilizado arco apuntado de herencia medieval y una pequeña espadaña con esquilón, arco de medio punto y frontón triangular.

La Ermita del cristo fue construida en 1960 tras ser demolida a comienzos de los años 50 por deficiencias técnicas y la amenaza de ruina que afectaba a los arcos y cubiertas, pero no solo el paso de los años influyo en su mala conservación sino también la Guerra Civil Española y los efectos del terremoto del siglo pasado. Es la más monumental y solemne de las ermitas Granjeñas ya que en su interior sobresale la imagen del Señor o Cristo del Humilladero, encargado de sustituir a otro anterior desaparecido y de traza barroca que estuvo protegido por la hermandad de la Santa Vera Cruz allá en el siglo XVII, manteniéndose en alza cien años después. La imagen actual, muy venerada entre la población, es obra del escultor Castillo Lastrucci.

Esta ermita reproduce las formas y tipologías de la arquitectura religiosa barroquizante de las últimas centurias, similar a la iglesia parroquial del Humilladero, en la localidad vecina de Azuaga. En su fachada principal descubriremos los elementos representativos de esta estética de influencia barroca: frontones triangulares y partidos, pilastras adosadas, carácter monumental y dinámico con entrantes y salientes, etc.En las dos hornacinas que encontramos en el segundo cuerpo antiguamente se encontraban dos Santos, aunque actualmente se encuentran vacías. Se podría dividir esta superficie en tres pisos, en el interior se encuentra la puerta de acceso coronado por un frontón rectilíneo y partido, sobre éste, un óculo central como sistema de iluminación directa del interior y dos hornacinas laterales con pilastras y frontones. En la cima, un mirador amesurado acoge la espadaña de doble campanario. Igual de majestuoso resulta su interior, con una elevación y robustez dignos de mención: Conocemos que el importe de las obras superó las 800.000 pesetas, realizadas por los constructores: José Ramírez Díaz, Miguel Molina y Manuel Ramírez.

No fue únicamente la Iglesia de Nuestra Señora de la Concepción la muestra que los árabes dejaron en Granja de Torrehermosa. La fachada de la antigua biblioteca municipal es originaria de los siglos XV y XVI está situada en la Plaza del Ayuntamiento. Bellísimo ejemplo mudéjar con arco de herradura de grandes dovelas señaladas, que parten de dos gruesas impostas, y en la zona superior, un marcado alfiz originado a partir de las mencionadas impostas. Como remate, una atractiva cornisa con diferentes molduras. Como dato curioso hace algunos años, mediante la reconstrucción del tejado, fue encontrado un OBUS de la Guerra Civil española y aun en funcionamiento que tuvo que ser explotada por el cuerpo especial de la Guardia Civil a unos Kilómetros de la localidad.

Granja de Torrehermosa cuenta con fachadas de los siglos XVI y XVII, este tipo de fachadas pasaron a incorporar algunos motivos renacentistas y barrocos. Pertenecían a un elevado “status”, enriquecido por la pujanza económica derivada del aumento de la producción agraria (hidalgos rurales, nobleza o alto clero, etc.) Sus características básicas son: aparejo de mampostería o tapial con muros encalados, utilización de sillares de piedra para el enmarque de vanos principales, grandes puertas y balcones, remates con curiosas formas geométricas como por ejemplo (veneras o conchas).

Responde al prototipo de casa o palacio decimonónico, erigido en 1895 según describe la reja de entrada. Será frecuente descubrir en la localidad la influencia ejercida por la casa andaluza (cordobesa), dada la proximidad entre ambos territorios. Esa influencia la podemos observar en las rejas de los balcones del segundo piso, así como en los azulejos. Está construida entorno a un gran patio central iluminado que sirve de epicentro entorno a la cual se distribuyen el resto de dependencias. Siguiendo esas mismas influencias, se incorporan extensos paneles de azulejería en muchas habitaciones y dependencias interiores. Desde su azotea se observa una gran panorámica de la Campiña Sur y sobre todo de la fachada principal de la Iglesia.

En el interior del edificio encontramos el documento más importante de la localidad, “La Carta Puebla”, un pergamino de 1565 en el cual Felipe II Rey del imperio español concede el título de Villa a la localidad de Granja y le otorga el apellido de Torrehermosa para poderla diferenciar de las 18 Granjas existentes en España. El titulo fue concedido a cambio de una suma de dinero aportado por todos los vecinos de la localidad, gracias a ese documento Granja que hasta ese momento había pertenecido a la localidad vecina de Azuaga empezó su camino en solitario.

Si algo caracteriza a Granja de Torrehermosa son sus numerosas “casas-palacio” construidas durante los siglos XIX y XX, por lo que poseen unas características renacentistas y barrocas pertenecientes a las familias más adineradas de la localidad. Éstas se caracterizan por la combinación de materiales tradicionales y otros que hasta ese momento no habían sido utilizados, como por ejemplo el hierro y el vidrio, dando lugar un resultado más noble con las placas marmóreas o de pinturas de tonos  intensos también utilizados. En sus fachadas podemos ver como la puerta de acceso esta franqueada por grandes ventanales, así como por las molduras de éstas y la cornisa que corona la fachada principal.

Se tratan de casas que actualmente son propiedad de familias privadas, pero en su interior tienen toda la misma disposición que antiguamente, un patio central a través del cual se construyen las demás estancias. También resultan significativas las grandes bóvedas que cubren la mayor parte de los espacios y las pinturas de tema cinegético que las adornan.

Una de las Casa-Palacio más representativa es la Gran Casa Colada ubicada en la C/ Calvo Sotelo nº6, que correspondía a propietarios con un “status” social y un nivel económico considerable. Algunas de sus características constructivas son la disposición de dos plantas a dos manos, la existencia de muros recios y amplias bóvedas extendidas en la mayoría de la vivienda. Como la gran mayoría de este tipo de casas esta dispone de un largo pasillo y un patio ajardinado, además de contar con amplias habitaciones intercomunicadas.

El casino, y sobre todo su fachada es un claro ejemplo de arquitectura ecléctica del siglo XX, podemos observar mezclas de distintos estilos artísticos como mudéjares, clásicos-renacentistas, platerescos, manieristas y barrocos. El interior se torna muy interesante gracias a las atractivas, solariegas cubiertas de madera entramada, su gran chimenea central y la bella azulejería de mensaque de principios de siglo.

El llamado “Casino de los Socios” fue fundado por 17 amigos de la localidad y desde el primer momento ha tenido una utilidad de recreo para los vecinos del pueblo.

El Monumento al Campo fue esculpido en bronce en 1983 por Diego Garrido Adame, y está colocado en la plaza que precede a la Ermita del Cristo del Humilladero.

La obra está compuesta por una familia rural, en la que el padre porta la herramienta representativa del campo una horquilla. Además encontramos a la mujer que acompaña al hombre en sus tareas y al hijo que agarra la pierna de la madre en busca de protección.

El elemento más importante para entender el significado completo se encuentra depositado en la base, nos referimos a un puñado de cereales recolectados como símbolo de la agricultura, pilar económico de la comarca.

El monumento erigido a la Medicina Rural fue levantado en 1988 en honor a las personas de D. Rafael y D. Emiliano Gahete de la Torre, médicos que consagraron toda su vida al ejercicio de la Medicina. Fue esculpido por Luis Ginés que supo captar con gran acierto sobre el bronce, la actitud serena y relajada, llena de vida de un cuerpo sano en contraposición con la figura tensa, gesto contraído por el dolor propio de una persona enferma.

Tampoco debemos dejar de destacar el Busto del Doctor Gahete Pérez data de 1931 y fue escupido por Mariano Benlliure. La obra del Doctor Gahete Pérez, apóstol también de la medicina y padre de los médicos Gahete de la Torre y en la actualidad el original puede apreciarse en la Casa Consistorial, encontrándose una copia en mármol en la entrada del Parque Municipal.

Mención especial merece el Cristo Yacente esculpido en bronce por el escultor Gabino Amaya. Se encuentra en el Cementerio Municipal y es propiedad privada.

Ven a Granja de Torrehermosa! Encuéntranos..

HOSTAL SAN FRANCISCO

Calle Canalejas, 28
06910 Granja de Torrehermosa
Tlfno 937745160.

www.hostalgranjadetorrehermosa.com

Ferias y Fiestas

-San Sebastian: 20 de enero

-Carnavales

-Semana Santa

-San Isidro: 15 de mayo

-San Juan: 24 de Junio

-Ferias y Fiestas: Agosto

-Fiestas en honor al Cristo del Humilladero: 14 de Septiembre

– Dia de los Santos: 1 de noviembre

Gastronomía

La cocina granjeña es muy parecida a la de los pueblos cercanos, tanto extremeños como andaluces. Al ser ésta una tierra principalmente agrícola y ganadera encontramos muchos platos basados en productos de la tierra.

Podemos destacar el garbanzo, con el que se hace el típico cocido, además del potaje acompañado de bacalao y espinacas, consumido principalmente en Semana Santa.

Debemos hacer mención a las sopas de pan y ajo, las migas y el gazpacho. Las primeras, típicas de los meses invernales y el último aunque se suele tomar durante todo el año, es más típico durante el verano.

De los platos de origen animal, destacamos el cochofro granjeño, realizado con carne de cordero.

Del cerdo, cuando aún es pequeño, destacamos las famosas tapas de lechón. De mayor, ya en los meses invernales se producen las tradicionales matanzas caseras, realizando embutidos como, chorizo bueno, de patatas, salchichón y morcillas de arroz y calabaza. Por supuesto, una vez curados, se degustarán los jamones.

De la carne de caza, destacar la liebre, el conejopalomas y perdices.

No debemos olvidar, algunos productos silvestres, cómo berros, espárragos, setas y hongos, que crecen espontáneamente en nuestros campos durante la primavera y el otoño.

En cuanto a postres, se degustan: Obispos en Semana Santa, Natillas el día de la Cruz y Gachas o Espoleá”, durante los meses de invierno.

La repostería, típicamente casera es común de la zona, destacamos roscos fritos, gañotesfloresbuñuelos de mieltortas de chicharrón y gran variedad de bizcochos y tartas.

 

 

Díptico Granja de Torrehermosa

Descargue el díptico correspondiente al municipio de Granja de Torrehermosa

¿Quieres Compartir?
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Print this page
Print
Email this to someone
email